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miércoles, 1 de julio de 2009

RPWL: The world through my eyes (2005)



TRACKLIST

1- Sleep

2- Start the Fire

3- Everything was not enough

4- Roses

5- Three Lights

6- Sea Nature

7- Day on my Pillow

8- The World Through My Eyes

9- Wasted Land

10- Bound to reach the end


Formación:

Yogi Lang: Vocal, Teclados

Karlheinz Wallner: Guitarras

Stephan Hebner: Bajo

Manfred Müller: Batería

Ray Wilson: Vocales en "Roses"

RPWL es uno de esos grupos deudores de uno de los máximos exponentes del progresivo de los 70: Pink Floyd. En este disco, "The World Through my Eyes", se hacen patentes estas raíces, aunque sin desaprovechar su propio sonido. Cierto es que es un grupo dificil de encajar en cualquier clasificación actual. Tal vez porque no tiene la contundencia, ni mucho menos, de los grupos de metal progresivo que tan en boga están; tal vez porque no muestran ese virtuosismo con florituras de otros tantos grupos; o tal vez porque no buscan esa experimentación sonoras que se hace evidentes en otros grupos; o quizás porque no buscan esos espléndidos cambios de ritmo en un mismo tema tan inconfundibles en el neo-prog de los 80 o progresivo de los 90. O, quizás, por la voz del cantante, que se acerca en muchos momentos a los postulados pop antes que al rock. Por eso, RPWL no se parecen a Dream Theater, Opeth, Porcupine Tree, King Crimson, The Mars Volta, The Flower Kings, IQ, SPock's Beard o The Tangent, como ejemplos anteriores. Y, quizás, por eso no disfruten de tanto éxito como mucho de estos grupos, por estar en "tierra de nadie".




Cuando escuchamos "The World..." nos encontramos ante una maravilla sonora. No encontrarán solos excesivos, sólo los correctos y en su justa medida; tampoco grandes complicaciones compositivas y virtuosas. Encontrarán una sencillez pasmosa, recreada con maravillosas melodías, aderezadas con teclados y guitarras que impregnan de una atmósfera mágica los 75 minutos que dura el disco. Tal vez por todo esto, y la voz de Yogi Lang, (que me recuerda a la de Gilmour), esos teclados a lo Richard Wright o la guitarra gilmouriana, me recuerden inequívocamente a los Pink Floyd. Pero también suena a puro tiempo actual; añade elementos orientales en varios temas aparte de sus letras; o utilizan juegos vocales muy efectivos.




Elegir un tema entre todos es una tarea complicada; es uno de esos álbumes cohesionados donde el nivel es muy alto y parecido entre todos los temas. Así, en los diez temas que recorren el álbum podemos encontrarnos con temas que van directos al oyente:"Sleep", donde se hace clara la introducción de esos elementos orientales que habíamos hablado con anterioridad, y donde se alternan pasajes armoniosos con otros de cierta "dureza" o "Start the fire" es más simple en estructura, y nos dejan entrever esa guitarra de Wallner tan poderosa. También encontraremos baladas muy eficaces como"Everything was not enough" , con un gran climax atmósférico final o "Day on my pillow", con esa parte instrumental donde resalta los teclados de Lang (no puedo evitarlo pero me recuerda al Wright de "Any Colour You Like"). También temas de cierta pericia musical y más progresivo, por llamarlo de alguna manera; los temas estrellas son "Three Lights", que a pesar de tener un cierto inicio muy tranquilo, tiene un final apoteósico con las guitarras de Wallner (me recuerda también al ese final magistral del "Comfortably Numb" de Pink Floyd; o "Sea Nature", quizás el tema más alegre de este disco, y donde los teclados juegan un papel fundamental para imprimir la fuerza al tema. Tampoco nos olvidamos de las enérgicas"Wasted Land" o "Roses", a la postre uno de los temas favoritos del grupo para interpretar en directo donde sobresale la guitarra de Wallner, en ese solo "compungido", ni tampoco de ese final de disco muy meláncólico con "Bound to reach the end" o la "rara avis" de todos los temas; el tema que le da el nombre al disco ("The world Through My Eyes") es un auténtico viaje de un cuarto de hora de la mano de este cuarteto alemán que han hecho un gran disco.

PUNTUACIÓN: 8 / 10

DESCARGA

http://www.mediafire.com/?wkx52kw12wk

lunes, 10 de marzo de 2008

Marillion: Misplaced Childhood (1985)

TRACKLIST
1. Pseudo Silk Kimono
2. Kayleigh
3. Lavender
4. Bitter Suite
5. Heart of Lothian
6. Waterhole (Expresso Bongo)
7. Lords of the Backstage
8. Blind Curve
9. Childhoods End?
10. White Feather

Formación:
Fish: cantante
Steve Rothery: Guitarras
Pete Trewavas: Bajo
Mark Kelly: Teclados
Ian Mosley: Batería


A estas alturas, ya nadie en pone en duda que Marillion se convirtieron, allá por el primer lustro de la década de los 80, en salvadores del maltrecho rock progresivo que en tan horas bajas andaba. Junto con IQ, Pendragon o Pallas, fueron los abanderados de este nuevo subgénero llamado neo-prog. Fue, quizás, con "Misplaced Childhood" cuando de nuevo el rock progresivo vuleve a encontrarse con las grandes masas (sólo hay que ver su concierto en Loreley para darse cuenta de que Marillion era un auténtico fenómeno).






"Misplaced Childhood" es la obra cumbre de la primera etapa de Marillion, en la que Fish llevaba la voz cantante, nunca mejor dicho. Es la perfecta simbiosis entre el comercialismo y el rock progresivo hecho con puro sentimiento. Aquí, el grupo se compenetra a la máxima perfección, y las letras de Fish vuelven a recobrar protagonismo frente a la música. Para mí, Fish es una auténtica debilidad; creo que es de los mejores compositores de letras que existen junto a Roger Waters, y su voz me parece la más personal dentro del rock progresivo, quizás en pugna con Peter Gabriel. Aquí, en "Misplaced Childhood" Fish, lo tengo que decir así, se "sale de la pelleja".



Después de tantas escuchas de este disco, los pelos se me siguen poniendo de punta al escuchar su desgarradora voz. No creo que haya ningún disco prog donde se le ponga más sentimiento a una voz que éste que nos compete. "Misplaced Childhood", da la sensación de ser un disco bastante redondo, que no cojea por ningún sitio, de hecho es un disco conceptual, basado en experiencias propias vividas por Fish, centrada en su infancia o sus fracasos amorosos.






Hay que destacar, sobre todo, la labor de Mark Kelly a los teclados y Steve Rothery a la guitarra que impregnan al disco toda la melancolía y alegría, que es poca, que recorre los 10 temas. Pete Trewavas y Ian Mosley, recien llegado a la banda tras la marcha de Mick Pointer, son los "ocultos" en el disco, pero su trabajo no debe ser desmerecido. Nos adentramos en una historia, donde el narrador, Fish, nos sumerge en su mundo a través de su particular voz que nos hace sentir alegría, tristeza, odio a lo largo los 41 minutos de "Misplaced Childhood". Quizás esa sea la virtu del disco, la manera que tiene Fish de transmitir sus sentimientos, aunque está claro que sin el resto del grupo el álbum no hubiera llegado a buen puerto. (escuchad si no los pianos de Kelly en "Lavender" o "Waterhole" o a Rothery en "Hearth of Lothian" o sobre todo "Blind Curve" y decidme que pensais o sentís en ese momento).




"Pseudo Silk Kimono" es el primer tema del álbum, una especie de introducción a lo que vamos a poder escuchar. A continuación llegan los dos temas más comerciales, de hecho fueron los dos primeros singles: "Kayleigh" y "Lavender", sin ningún tipo de peripecia musical, más directo al oyente. Todo cambia con "Bitter Suite", donde en casi 6 minutos los cambios en el tema son más que evidentes. La labor de Kelly y Mosley es fundamental, sobre todo en la primera parte y retoma fragmentos de "Lavender",en su última parte, para narrar la desventura en el amor. "Heart of Lothian" es uno de los dos puntos fuertes del disco, y uno de los más prog, en cuanto a virtuosismo. Por primera vez la música en el disco torna a alegre, en la parte "Wide Boy", donde Fish resalta con su voz la narración, impresionante, y Rothery haciendo virguerías con su guitarra. "Waterhole" es el tema más oscuro y más parecido al prog de los 70; de nuevo Kelly lleva el peso del tema. "Lords of the Backstage" es un tema que no llega a los 2 minutos, pero que sirve para introducirnos en lo que es el momento cumbre del disco, a mi entender. "Blind Curve" es un tema perfecto en cuanto a estructura. De nuevo el tema se subdivide en varias partes, llegando al culmen en su última parte donde Fish muestra toda su potencia vocal, y el resto del grupo se compenetra a la perfección. Los dos últimos temas del disco nos dejan un regusto de alegría; "Childhoods End?" y "White Feather" son las dos guindas a un disco inolvidable.




Grandes, muy grandes: 9.